Fauna y Biodiversidad en Santo Ángel

Bajo la luz del amanecer, el rocío matutino revela un espectáculo invisible: miles de telas de araña que envuelven los cultivos, brillando con los primeros rayos del sol.
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La importancia de los insectos en El Valle
El Parque Regional de El Valle y Carrascoy es mucho más que sus pinos y senderos, es un hervidero de vida diminuta que sostiene todo nuestro ecosistema. Los insectos, presentes en prácticamente todos los rincones del planeta, encuentran en nuestra sierra un refugio donde no solo destacan por su asombrosa abundancia, sino por una biodiversidad que nos regala cifras fascinantes: solo en este entorno habitan más de 52 especies de mariposas, convirtiendo cada paseo en un espectáculo de color y equilibrio biológico.
En un entorno natural sano, el equilibrio es la pieza fundamental, y aquí los insectos actúan como los verdaderos arquitectos del paisaje. A menudo, nuestra primera reacción ante especies como las arañas, las avispas o incluso la procesionaria es de rechazo o temor, pero es vital comprender que cada una de ellas cumple una función insustituible. Las arañas y avispas, por ejemplo, son los controladores biológicos más eficientes de la naturaleza; actúan como incansables cazadoras que mantienen bajo control las poblaciones de mosquitos y otros insectos, evitando plagas que afectarían tanto a la flora como a nuestra propia salud.
Un ejército silencioso que trabaja día y noche
Más allá de la caza, los insectos son los encargados de la polinización, la descomposición de materia orgánica y sirven de base alimenticia para aves y pequeños mamíferos del parque. Sin este ejército silencioso que trabaja día y noche entre la hojarasca y las ramas, la vida en el Valle tal y como la conocemos se detendría. Entender que estos seres no son enemigos, sino guardianes del equilibrio natural, es el primer paso para valorar y proteger la inmensa biodiversidad que late a solo un kilómetro de nuestras casas.
Fotos de diferentes insectos
Abeja en flor de Almendro
Apis mellifera
Mariposa
Pontia Edusa
Una polilla Zygaena
en una Knautia Arvensis
La Procesionaria de los pinares mediterráneos
La procesionaria del pino (Thaumetopoea pityocampa) forma parte de nuestro entorno natural. Abunda en bosques de pinos de Europa del sur pero habita también en cedros y abetos. Originaria de países mediterráneos, también se encuentra en el norte de Europa como en Bélgica y Holanda, aunque en estos países habita principalmente en robles.
Verdades y mentiras sobre la procesionaria
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Más allá de los insectos
Tras explorar el diminuto pero esencial universo de los invertebrados, la riqueza biológica de El Valle se manifiesta en una escala mayor a través de la variada fauna vertebrada que habita en el Parque Regional El Valle y Carrascoy. Este pulmón verde de Murcia actúa como un refugio estratégico donde el ecosistema mediterráneo cobra vida, permitiendo que especies emblemáticas encuentren el hábitat perfecto para su desarrollo.
Un recorrido por la fauna vertebrada
En las alturas, el cielo de nuestra pedanía es custodiado por majestuosas aves rapaces; la presencia del búho real y el águila perdicera no solo es un espectáculo para los observadores de la naturaleza, sino que otorga a gran parte del parque la distinción de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Al descender a ras de suelo, la biodiversidad se vuelve más tangible con el rastro silencioso de mamíferos como el zorro, el jabalí o la ardilla, que comparten territorio con una interesante variedad de reptiles y anfibios adaptados a la solana y a las ramblas. Cada rincón del monte ofrece una oportunidad única para el avistamiento de fauna silvestre, consolidando a Santo Ángel como un referente para el ecoturismo y la conservación ambiental en la Región de Murcia.

Hay catalogadas siete especies de murciélagos en el parque
Aves
El Parque alberga importantes poblaciones de aves rapaces, como por ejemplo el águila perdicera, el cernícalo y el halcón peregrino. La mayor concentración de ratoneros de la Región de Murcia se encuentra en este parque. El búho real es la principal especie que motivó la declaración de ZEPA (Zona Especial de Protección de Aves) en buena parte del parque.
Mamíferos
Como en casi toda la península, en esta zona no hay grandes depredadores. Los carnívoros están representados por el gato montés, el zorro y algunos ejemplares de garduña. Los que son relativamente abundantes son los conejos y otros roedores menores. Además, hay catalogadas siete especies de murciélagos.
Hay varias especies de reptiles y anfibios
En el parque es fácil de encontrar tambien lagartos, lagartijas, culebras y sapos.


Los hábitats naturales de esta serpiente, la culebra de cogulla, son los bosques y terrenos yermos con vegetación mediterránea, así como las zonas rocosas y costas arenosas.
Charcas para anfibios
Repartido por todo el parque se encuentran charcas creados para los anfibios. Los anfibios pueden realizar en ellas sus puestas de huevos, pero también sirven como bebederos a otras especies animales.
El mosquito tigre
Muchos vecinos de la zona del parque están preocupados por si estas charcas se convierten en criaderos para el mosquito tigre, sin embargo el mosquito tigre es un mal volador y no se aleja más de unos 500 metros del lugar de cría, por lo que es muy poco probable que lleguen a zonas pobladas. Por otro lado las larvas de mosquito sirven de alimento a toda clase de anfibios y otras especies como los murciélagos, por lo que es muy beneficioso para la diversidad del parque.
Un ecosistema delicado y protegido
Disfrutar de la naturaleza en El Valle conlleva la responsabilidad de proteger el hogar de las especies que habitan nuestro entorno. Al recorrer los senderos del Parque Regional a pie o en bicicleta, recuerda que somos visitantes en un ecosistema delicado y protegido. Mantenerse siempre dentro de las rutas señalizadas, evitar ruidos estridentes que puedan alterar el ciclo vital de la fauna y, por supuesto, no dejar ningún rastro de nuestro paso, son gestos esenciales para la conservación. Practicar un deporte responsable garantiza que las aves rapaces, mamíferos y reptiles sigan siendo los verdaderos protagonistas de nuestras montañas. Respeta su espacio para que todos podamos seguir compartiendo el mismo camino.
Fotografías: Fotomatiz





